Ser lesbiana visible

Publicado hace 1 mes

por Jesús Dellacasagrande

El 7 de marzo se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica en homenaje a Pepa Gaitán, quien fue asesinada por el padrastro de su novia, Daniel Torres, en el año 2010. 

¿Por qué hacernos visibles?, porque ser visibles muchas veces se vuelve un acto heroico. Porque más allá de que vivimos en una de las regiones de Latinoamérica que promueve los Derechos Humanos enérgicamente y tiene leyes de vanguardia como Identidad de Género y Matrimonio Igualitario, aún nos siguen discriminando, matando y violando.

Muchas veces me encontré frente al  cuestionamiento por parte de otras personas de ¿por qué tenés que decir que sos lesbiana? y «¿por qué no?» siempre fue mi respuesta. Por qué no tengo o puedo decirlo, sin que se dispare un interrogante, sin tener que escuchar preguntas sobre ¿cómo lo hacen?, ¿hacemos qué?, tener sexo. Parece ser que visibilizarse habilita a las personas a preguntar sobre nuestra intimidad, nunca vi a nadie decir que es heterosexual y que eso habilite a preguntarle cómo tiene sexo o cómo hizo para gestar entre tantas otras preguntas fuera de lugar. En otras ocasiones fui testigo presencial y me vi obligada a prestar oídos a la siguiente revelación, que al etiquetarnos nos estamos auto discriminando, entonces éramos nuestras propias verdugos, también era nuestra responsabilidad el ser discriminadas. Esas voces, que preguntan desde una supuesta inocencia, suenan y resuenan en mi mente. No falta oportunidad en la que aparecen aquellas que te dicen:  «es mejor no ponerse etiquetas», «no hace falta», «para qué lo decís», «es tu vida privada», «a mí no me importa». ¿No te importa?, que raro… cuántas veces te paraste a juzgar a esa amiga, tía, hermana o compañera que no tiene como pareja a un hombre cis o que tiene una expresión de género que no encaja en tu normada heterosexualidad, y largaste la duda frente a otres ¿Será torta? y si fuese lesbiana… ¿cuál es el problema?.

La importancia de poder nombrarnos radica y está ligada enteramente a poder tener una vida plena fuera del armario. Cuando hablo de vida plena, hago referencia a algunas cosas que vos, que con tus expresiones disfrazadas de inocencia esgrimís el, se auto discriminan o no es necesario nombrarse, seguramente las vivís sin siquiera pensarlo. Poder salir de la mano con tu novia y voy a usar el término «novia», porque también es un acto de visibilidad, apoderarnos de las palabras del heterocispatriarcado y hacerlas lesbianas. Darte un beso en la calle, sin tener que vivir situaciones de violencia o discriminación, sin que sea una película porno para algún otre, llevar a tus hijes a la escuela y saber que ni vos ni elles van a ser discriminados, así de simple y de importante es.

El orgullo y la visibilidad son los estandartes de nuestra nuestra comunidad y de nuestras banderas. Ser visibles, para quienes lo podemos ejercer libremente es más que una simple acción. Significa abrirle el camino a aquellas personas que aún no pueden ni siquiera nombrarse. Poner en palabras quienes somos, decirnos lesbianas, tortas, tortilleras, chongas, chongues es no tener que fingir ser otra persona. Decir mi novia, mi compañera y no mi pareja, con cierto resquemor o con miedo, sin poder visibilizarnos o cambiándole el nombre a uno que suene a varón cis, es uno de los actos de visibilidad más grandes, simples y complejos a la vez.

Ser una lesbiana visible significa romper con el armario, dinamitarlo para vivir en libertad, a su vez también nos implica pensarnos, deconstruirnos, enfrentarnos con toda esa crianza de niñes heterocispatriarcales que se nos fue impuesta, muchas veces por nuestras madres, tías, primas o familia que ni siquiera lo saben, que a su vez a elles mismes les fue impuesta como una regla, como única norma. Al nombrarnos lesbianas mágicamente somos un producto de desecho para el hetorocispatriarcado y a su vez el mismo nos atraviesa y no de manera mágica. Sin embargo podemos sacárnoslo de encima capa por capa, como si fuese una cebolla y más de una vez las lágrimas vienen incluidas en esa extracción de capas. Podemos con eso, podemos con las preguntas fuera de lugar y también podemos con sabernos atravesadas por patrones y estereotipos machistas y patriarcales en nuestra propia vida y relaciones, no estamos exentas de eso, pero tampoco somos solo eso.

Ante los cuestionamientos de por qué nombrarse, por qué decirlo o cual es la importancia de etiquetarse quizás en las palabras de Virginia Woolf quede mucho más claro que en mis propias palabras porque, “Es más importante ser una misma que cualquier otra cosa” Virginia Woolf, Un cuarto propio.

Por la Pepa y por todas las que aún no pueden nombrarse
#PepaGaitánPrensente

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