La diversidad familiar entró al aula por nenas y nenes de 5 años.

Por Andrea Rivas

Primer día de clases y mi hija se siente emocionada porque extrañó en el verano a sus compañeras y compañeros. Hoy empiezan sala 5.  En la escuela nos piden que subamos al aula para que madres y padres hagamos una actividad junto a nuestras hijas e hijos como bienvenida de este ciclo lectivo que se inicia. En la presentación la maestra les dice a sus alumnos y alumnas que nos saluden, que los papas también vinieron. No pasa menos de un segundo que una nena dice en tono de reclamo: “también vinieron las mamas y los abuelos” y otro nene se apura y agrega: “los tíos y las tías también”. La maestra enseguida se corrige y da la bienvenida a “toda la familia”.

Esto es un hecho de la realidad: la diversidad familiar está presente en las aulas a través de los niños y niñas que concurren a la escuela. Pero una y otra vez se hace invisible desde lo institucional.

En el aula hay nenas y nenes que tienen diferentes conformaciones familiares y necesitan que la escuela sea un lugar seguro donde puedan aprender y hablar sobre las personas más importantes de sus vidas y que hacen a su identidad personal y social.

Quienes estudian en un ambiente donde la diversidad familiar es invisibilizada no pueden sentirse cómodos y seguros hablando de sus familias si tienen dos padres, dos madres, una madre sola o abuelos que los cuidan o un padre que vive en otro país.

La diversidad familiar debe estar presente en cada faceta de la comunidad escolar. Esto significa que debe estar reflejada desde cuando las personas responsables del niño o niña que va a estudiar llenan los formularios de inscripción, en la comunicación continua con las familias, el lenguaje que utiliza el personal de la escuela, el material de clase debe reconocer y dar la bienvenida a muchos tipos de familias. En un ambiente inclusivo, los niños y las niñas encuentran un lugar seguro para estudiar, ya que es directamente proporcional: a mayor diversidad menos acoso escolar.

Toda la comunidad tiene la responsabilidad de lograr escuelas inclusivas y aulas diversas en donde todas las familias sean respetadas. Por eso es muy importante que quienes somos integrantes de una familia diversa tengamos un rol activo y de colaboración para que se visibilicen nuestras familias en las aulas donde concurren nuestro hijo y/o hija, nieto/a, sobrino/a.